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Área Forense: Interferencias parentales, síndrome de
alienación parental
INFORMES PSICOLÓGICOS JUDICIALES
La función del psicólogo forense es asesorar a los profesionales del derecho
(abogados, jueces, fiscales...) mediante el llamado el informe pericial en el
profesional hace sus consideraciones y llega a sus conclusiones sobre aspectos
sobre el motivo de la pericial. Las consideraciones y conclusiones las haces
haciendo uso de los instrumentos, técnicas de su propia ciencia, esto es la
psicología jurídica o forense.
Una vez emitido el informe y en seno del juicio, deberá ratificarlo y
someterse a las aclaraciones de las partes.
Interferencias parentales (Síndrome de alienación parental)
Los procesos de separación generan múltiples comportamientos nocivos para
el equilibrio psíquico de los hijos de padres divorciados. Máxime si la
pareja involucra a los niños en el seno del conflicto, lo cual puede
acarrear un impacto negativo en ellos, hasta el punto de que puede hablarse
en estos casos de un porcentaje superior al 25 % de deterioro irreversible
de las relaciones de los menores con uno de sus dos progenitores.
El efecto producido por las interferencias parentales, fenómeno por el
cual un progenitor provoca intencionadamente el rechazo de sus hijos hacia
el otro progenitor, en el contexto de una separación o divorcio o en las
relaciones paterno y materno filiales, es muy elevado. Según Asunción
Tejedor, ponente del curso Intervención en casos de Interferencias
Parentales, que ha celebrado recientemente el Colegio de Psicólogos de Las
Palmas (COPLP), existen múltiples comportamientos que pueden dar una pista
de que se está ante un caso de interferencia parental. Entre otros,
presentar el nuevo cónyuge a los hijos como su nueva madre o su nuevo padre,
desvalorizar e insultar al otro progenitor delante de los hijos, hablar de
manera descortés del nuevo cónyuge del otro progenitor, impedir al otro
progenitor el ejercer su derecho de visita, tomar decisiones importantes a
propósito de los hijos sin consultar al otro progenitor y amenazar con
castigo a los hijos si se atreven a llamar, escribir o contactar con el otro
progenitor.
Desde la aprobación de la Ley del divorcio, en 1981, muchos niños
(algunos autores lo cifran en más de dos millones) han experimentado el
divorcio de sus padres. Cuando estos se separan todos los miembros de la
unidad familiar pasan por un periodo de estrés por los cambios que se
producen en todos los órdenes de su vida. Pero, sobre todo, porque desde que
la separación o el divorcio llega a los juzgados lo que era un problema
familiar se traslada a un entorno judicial, en el que el progenitor alienado
puede verse aún más perjudicado, porque entre él y sus hijos hay otra figura
que va a tomar las decisiones por ellos, lo cual contribuye aún más al
empeoramiento de las relaciones.
Desde la psicología se defiende que es importante acudir a un proceso de
mediación, para evitar entre otros el problema de las interferencias
parentales. Durante el curso realizado en el COPLP se han ofrecido
herramientas para que los psicólogos puedan intervenir en casos de
interferencias parentales, dada su complejidad, entre los que destaca la
creación de programas de intervención psicológica que enseñan a los menores
distintas técnicas para superar ese difícil momento.
Fuente:
www.infonortedigital.com
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